Por: Verónica Barragán
Estudiante de Diseño Gráfico
El diseño de moda y el diseño gráfico son probablemente las dos ramas del diseño que mejor se complementan entre sí, no son tan distintos como se piensa.
“Un buen diseño puede soportar la moda de 10 años”
Yves Saint Laurent
La moda es una tendencia adoptada por la sociedad durante cierto período de tiempo, es decir, es algo cambiante. A medida que pasan los años vemos cómo ha evolucionado, pero también vemos cómo estilos viejos vuelven a los diseños de hoy en día. Y es que en la moda y en el diseño, nunca nada queda olvidado para siempre.
Los diseñadores gráficos pueden aprender de la moda tanto como esta puede aprender del diseño gráfico. Cuando ambas ramas deciden trabajar juntas hay tres aspectos fundamentales que se deben tener en cuenta: la psicología del color, la tipografía y las tendencias del momento.
En la industria de la moda existen muchas prendas, accesorios e incluso colecciones completas que están basadas en diseños de ilustradores y diseñadores gráficos; ejemplo de estos casos serían Dior y Vuitton que colaboran con ilustradores reconocidos para que creen los estampados de sus prendas.
Recientemente lo hizo la casa Louis Vuitton, con su nueva línea “Catogram” en colaboración con la ilustradora, directora de arte y ex modelo Grace Coddington.


Cuando hablamos de crear estampados textiles, los ilustradores y los diseñadores trabajan juntos, pues si bien los ilustradores ya hacen un buen trabajo por si solos, es muy diferente trabajar en una superficie plana a trabajar en una prenda de ropa. Y aquí es donde entran los diseñadores gráficos, ya que estos se ocupan de elementos como la repetición y la composición contextual; otro trabajo del que se ocupan los diseñadores gráficos es de los diseños basados en logos de empresas o en frases.

En la industria de la moda las empresas buscan ser reconocidas y recordadas, que su nombre se posicione en tu cabeza; pero al recordar a una marca lo primero en lo que pensamos es en su logotipo. Y para causar una buena impresión debe existir una buena tipografía, ya que esta es la que nos muestra la personalidad de una marca.
Por ello la tipografía toma un papel importante. La tipografía del logotipo y la de los comunicados y mensajes que se van a transmitir deben ser diferentes, pues no queremos que la del logo se vea opacada o muy repetida al punto de aburrir, como le pasó a Nike en la década de los 90’s cuando el uso indiscriminado del isologotipo llevó a que la empresa decidiera eliminar la tipografía quedando solo el isotipo del Swoosh.


Muchas veces no logramos entender los logos de nuestras marcas favoritas y pensamos que están puestas ahí sin ningún propósito en particular, pero cada una tiene un significado personal para su creador.

Como sería Lacoste, que adoptó el nombre por su fundador Rene Lacoste y como identidad que lo representa esta un cocodrilo por su apodo Le Crocodile.
O también está el ejemplo de Gianni Versace, que era amante de la mitología griega y escogió a Medusa como su logo; ya que esta representa un símbolo de una mujer poderosa que lograba petrificar a sus enemigos con sólo una mirada. Algo que él esperaba lograr cuando la gente viese sus diseños.
La moda y el diseño gráfico tienen mucho en común. La relación entre ambos se ha convertido en algo muy importante a la hora de generar la imagen visual de cualquier marca o empresa. Poner a trabajar juntos a estas dos industrias es una garantía de que el producto final va a ser exitoso y bien elaborado.
